"Anabel"
Ya había una semana que Leonel estaba en el hospital. Había salido del período crítico y como el médico había avisado quedó con secuelas irreversibles, tuvo el habla comprometida y el lado derecho del cuerpo quedó paralizado.
Don se encargó de contratar un equipo de enfermería para acompañarlo en el hospital y yo pasaba todas las tardes en el horario de visitas. Era deprimente verlo en esa cama, un hombre orgulloso, arrogante, de repente reducido a un saco de huesos sobre una cama.
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