"Anabel"
Entré al baño y me paré frente al espejo. Me observé por un momento y pensé en cuánto me gustaría que aquel examen de ADN hubiera dado negativo, porque en ese momento, ser hija de Leonel, me llenaba de rabia y vergüenza.
Me agaché en el lavabo y me lavé la cara, cuando me incorporé, por el reflejo en el espejo, vi a Rosana y a Joyce. No parecían amigables y decidí ignorarlas. Tomé la toallita sobre el lavabo, me sequé la cara y las manos y después la deseché. Las dos permanecían ahí,