"Lisandra"
Cada día que estaba con Patricio me sentía más feliz y sentía que era cada vez más mío. Pero después de la última noche, todas las sorpresas que me preparó, todo lo que me dijo, tenía la certeza de que enfrentaría al mundo por él y tenía mucha certeza de que ninguna mujer me lo iba a quitar.
—Manu, ¿vamos a la confitería a tomar un café? Tengo ganas de comer algo bien dulce. —Llamé a mi cuñada.
—Mmm, vamos, yo también siento esas ganas. —Se rió.
Salimos de la oficina y cruzamos la