"Manuela"
El Dr. Molina me miró como si estuviera tratando de encontrar una forma de decirme lo que fuera.
—Ay, anda, tío, habla de una vez, ¿qué tiene de malo? —Melissa parecía ser la propia paciente y era muy gracioso, estaba casi comiéndose las uñas.
—Manu, necesitas estar más tranquila. Esa impaciencia y ansiedad no te van a hacer bien, ni a ti ni a tu bebé. —El Dr. Molina sonrió.
—Ay, Dr. Molina, prometo que cuando ese bebé decida aparecer me voy a calmar, pero hasta que esté embarazada