"Manuela"
Cuando Meli me dejó en la entrada del edificio de Flavio, estaba depilada, maquillada, peinada, con una lencería linda y sexy, un vestido nuevo y unos tacones altos que me hacían sentir una gigante. Fuimos al centro comercial y después a un SPA donde ella me hizo pasar por todos los procedimientos posibles que, de acuerdo con ella, me dejarían irresistible. La mejor parte fue aquel baño de sales con pétalos de rosa que estaba delicioso. Cuando quedé lista, realmente me sentía hermosa.