"Manuela"
Estaba perdida, en un mar de dudas y sentimientos confusos, pero de una cosa no tenía ninguna duda: el amor que sentía por estos dos hombres sentados a mi lado era genuino y para mí valía más que la marca de la sangre. Pasara lo que pasara, en mi corazón ellos serían siempre mi padre y mi hermano.
—¡No puedo no ser tu hija! —Me aferré a ese abrazo, como si me estuviera ahogando y ese fuera mi salvavidas.
Me abandoné en sus brazos con un llanto copioso y sentí a Camilo unirse a nuest