"Flávio"
Cuando llegamos a casa del hospital, no había nadie, solo una nota de Lisa diciendo que habían salido y tardarían. Después de un baño mi pequeña me mostró varias veces que ella es la mujer de mi vida y que es la única hacia quien debo correr, no que tuviera alguna duda de eso, porque nunca la tuve, pero adoraba cuando ella tomaba la iniciativa y me dominaba de esa manera.
—¿Estás sonriendo por qué, grandote? —Manu salió del closet y me pilló con esa sonrisa enorme sentado en el sillón