"Samantha"
Volvimos del mar el domingo por la noche y fuimos a casa de Heitor. Estaba cansada y no podíamos separarnos. Tomamos un baño y nos acostamos abrazaditos, solo acariciándonos el uno al otro.
—Ruiseñor, quiero que aceptes la seguridad de nuevo —Heitor me llamaba Ruiseñor en momentos de cariño e intimidad y me llamaba "mi diosa" en momentos más obscenos y relajados, me estaba encantando esto.
—Mi lindo, no necesito seguridad. Rômulo está preso y no sabe dónde vivo ni dónde trabajo. Ad