"Samantha"
Heitor me jaló dentro de aquella casa y no podía creer lo que mis ojos veían. Era una casa hermosa y enorme, pero lo que tomó por sorpresa a mis ojos fue lo que había dentro. No había muebles, pero había una infinidad de rosas rojas, luces en forma de velas y globos de corazón en el techo.
En el centro de la sala había alfombras peludas en tonos claros y muchos cojines coloridos, en tonos vibrantes y tamaños variados, y una mesa con fresas, bombones y un vino en hielo. Heitor repiti