"Samantha"
Durante la última semana fui despertada todas las noches, en la madrugada, con el celular sonando y cuando contestaba nadie hablaba del otro lado. Lo único que escuchaba era una respiración pesada, como si la persona del otro lado estuviera jadeando, y eso me dejaba angustiada.
Esto me tenía con los nervios a flor de piel. Estaba nerviosa, ansiosa y no dormía bien, ya tenía unas ojeras horribles y estaba cansada.
—Sami... ¡Sami! —la voz de Heitor me sacó de mis divagaciones.
—¿Eh?