"Samantha"
Desperté con un enorme dolor de cabeza, esto es lo que gané por derramar un río de lágrimas ayer, un enorme dolor de cabeza y ojeras. Y un pésimo humor.
Llegué a la sala y Heitor estaba dando orientaciones a un batallón de personas, eran los guardias y empleados de la casa. Cuando me vio, abrió una hermosa sonrisa y me extendió la mano.
— Sami, ¡buenos días! —dio un beso en mi cabeza y comenzó a presentarme a todos los empleados. Era mucha gente.
Cuando terminaron las presentacion