"Alessandro"
Doña Margarida apenas había comenzado a sacar los esqueletos del armario, como dicen, y lo peor aún no lo había dicho.
— Ya hace mucho tiempo que descubrí que Celeste y Junqueira son amantes —cuando escuché esto, mi mandíbula cayó al suelo—. Llevan en esta indecencia unos diez años. Lo descubrí por casualidad, un día los sorprendí besándose en la escalera de emergencia. Me pareció horrible, ambos están casados. Pero no era asunto mío, es su vida privada. Sin embargo, siempre los sor