"Junqueira"
Estaba sentado planeando cuál sería mi próximo paso cuando tuviera al retoño Mellendez en mis manos. ¡Estaba muy animado! Pero entonces escuché la puerta abrirse y cerrarse rápidamente, y ese mentecato de Kauã entró agitado.
— Malvadeza, ¡se jodió todo! —Kauã estaba aterrorizado.
— ¿Qué pasó, carajo? ¿Qué mierda hicieron ahora? —Me levanté de un salto del sillón—. ¿Dónde está tu amiguita con el bebé?
— Pues, Malvadeza, ¡el asunto fracasó! —Kauã me miraba angustiado.
— ¿Eh? —preg