"Alessandro"
— Es hora de comenzar a hablar, Gutemberg. ¿Dónde está ese diablo? —Pregunté sintiéndome ya cansado y malhumorado.
— No soy tonto, Alessandro, quiero todo por escrito y firmado, garantizando que no iré a la cárcel y que mi patrimonio y el de mi familia no será tocado. —Gutemberg habló con la cara más cínica del mundo.
— Gutemberg, primero, no estás en condiciones de exigir nada. Segundo, no tienes ningún patrimonio, todo lo que crees tener me lo robaste, así que, olvídalo. Y terc