CAPÍTULO 38. De la certeza al desprecio
CAPÍTULO 38. De la certeza al desprecio
La opción solo era una para Pamela y su hijo lo sabía: intentar defenderse y quedar como la víctima, pero las palabras no llegaban. Su rostro se tornó pálido, y sus ojos comenzaron a moverse nerviosamente.
—Eso… eso no es posible… —balbuceó, intentando encontrar una excusa que la justificara—. De alguna forma deben haberse…
—¡Deja de mentir de una maldita vez! —exclamó Jackson sin importarle que estaba gritando ya. Afuera la música estaba lo bastante alta