DDLT. CAPÍTULO 13. Lo único que no podía perder.
DDLT. CAPÍTULO 13. Lo único que no podía perder.
—*— JOANNE —*—
Puedo ver cómo se paraliza, cómo sus pupilas se dilatan y retrocede como si acabara un golpe que no es capaz de encajar. Se pasa una mano por la cabeza y sé exactamente en lo que está pensando, casi puedo sentir cómo vuelven a su memoria esos papeles que le puse en las manos en el momento exacto.
—Jamás… jamás me pasó por la cabeza que pudieras estar embarazada, Jo… —murmura y su voz se rompe de una forma que no esperaba—. Nos está