50. DERECHO DE ANTIGÜEDAD
Raquel Martínez.
—¿Eso es... una prueba de embarazo? —pregunto, frunciendo el ceño.
Jimena asintió, esbozando una feliz sonrisa.
—¿Para qué quieres tú una prueba de embarazo? —vuelvo a preguntar, totalmente confundida.
—Bueno...
Pero no la dejo continuar porque rápidamente la idea llega a mi mente y exclamó:
—¡Ay, por Dios!
—¿Qué? —Jimena lució preocupada.
—¡Estas embarazada! —chillo, emocionada —. ¿O crees que lo estás? ¡Como sea! Pido ser la madrina por derecho de antigüedad.
Jimena pareció