Constanza
—¿Qué haces aquí? —pregunto, intentando que no se note el susto que me acaba de dar.
—Sabes perfectamente que estoy aquí por ti —murmura contra mi hombro—. Constanza, ¿por qué volviste si sabías que me lanzaría sobre ti?
—Porque me da igual que lo hagas —me burlo—. Ya no formas parte de mi vida, Cillian.
—No, eso es lo que tú crees.
Me muerdo el labio inferior y dejo que Cillian presione mi cuerpo contra la baldosa. Ardo por sentirlo otra vez, por dejarme llevar por el deseo que me que