35. DE SENADOR A NIÑERO
Capítulo treinta y cinco: De Senador a Niñero.
*Narra Bruce Collins*
Despertar y que Maia no esté bajo mi cuerpo, me pone de mala hostia. Ya me levanto enfadado.
Paso la bendita mañana trabajando a pesar de mi reclusión en este sitio y entre varias tazas de café, se me llenan las horas. Ella no me llama, no me dijo a donde iba y eso me impacienta.
Sin embargo, resulta que en algún inesperado momento, recibo una visita de la que no tenía ni idea... ¡Menudo piso franco de porquería!
Resulta que