Las chicas me miraron con incredulidad al ver que había dejado una nota y me había ido antes de que Alessandro despertara.
—Y ahora, después de dejar esa nota, estoy segura de que me olvidará y seguirá adelante. Y estoy sufriendo aún más que antes —concluí, sintiendo que el corazón me dolía aún más con la despedida.
—¡Rayos! Mira, Cat, sé que lo que pasó entre ustedes dos fue duro, pero, mujer, no es fácil encontrar a un hombre que te haga cambiar de opinión de esa manera —comentó Samantha.
—¡D