“Alessandro”
Regresé a la oficina y me sentía como un animal enjaulado. Me sentía desesperado, quería correr tras Catarina, pedirle perdón. Pero no podía hacerlo así, estaba en el trabajo, en la empresa de Martínez, no podía irrumpir sin más, sería una falta de respeto y me odiaría aún más.
Pero no iba a esperar hasta el final del día. Así que decidí ir tras ella. Salí de la oficina y le dije a Celeste que no volvería. Quería arrastrar a esa serpiente y echarla de mi edificio, pero tampoco podí