POV VALENTINO
Al día siguiente
Desperté por unos toques en la puerta, abrí los ojos que sentía muy pesados, aparte me sentía muy débil y la cabeza empezaba a dolerme.
—Pase —ordené con voz ronca, mientras me sentaba y apoyaba en el respaldar.
—Lamento despertarlo, signori —era mi ama de llaves—. Quería saber cómo se encontraba o si necesitaba algo, pues la señora estuvo hasta muy tarde tratando de bajar su fiebre y hace poco se fue a dormir. No quería incomodarla y por eso estoy aquí por si se