—Principessa— me sonríe Leandro y dice algo que nunca pensé escucharlo y menos viniendo de este frio hombre— dio, quanto mi sei mancato! - me abraza.
Tardo unos momentos en reaccionar y me aferro a él dejándome invadir por ese delicioso perfume varonil que tanto lo caracteriza. Me dijo que me extrañaba y yo no le he dicho nada.
¡Merda!
—Yo también te extrañe idiota— hablo haciendo causar ese precioso sonido que tanto me gusta de él, su risa. Me permito disfrutar unos segundos de la calma que