Con cada paso que doy siento que estoy corriendo directo a la muerte.
Se preguntaran ¿Por qué?
La m*****a alarma no sonó y ahora me siento como un personaje de Maze Runner cuando es perseguido por los penitentes, pero en este caso, voy directo al penitente el cual es Rizzo y es que me asesinará, quince minutos tarde ¡quince! Dios se apiade de esta humilde humana pecadora.
—Mierda —susurro cuando no veo a ninguno de mis compañeros.
Creo que me dará un paro cardiaco. ¿Acaso hoy era día libre?