Relato 2: Despedida de soltera
Alina intentó mantener la compostura, aferrándose a su copa de champán como si fuera eso que la mantuviera unida a la realidad, pero estaba cediendo. A su alrededor, sus amigas se habían dejado llevar por la euforia de la noche.
—Solo es una noche —dijo una de sus amigas, mientras la abrazaba por detrás—. Disfrutala como nunca —le guiñó el ojo.
Sus ojos no se despegaban del cuerpo de Juan. Los ojos de Alina recorrían indiscretamente cada centímetro del cuerpo