Aceptando mi destino...
Samantha sonrió y dijo:
— Eres tan persuasivo Alex, pero ésta noche no va a ser, me da vergüenza con tu madre y mis padres que vean que me convenciste de que estuviéramos juntos.
Alex no podía creer que aquello que escuchaba fuera cierto, lo había escuchado muy bien y había dicho “me convenciste”.
— Mi amor, no importa cuando sea, lo importante es que has dicho, “que te convencí de que estemos juntos” y eso me hace el hombre más feliz de la tierra, ¡No sabes cuánto te amo Samantha Williams! — e