Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabía pasado de ser una humana parcialmente escondida en medio de una multitud de caras en un aula cualquiera, a ser el centro de atención. Y en serio, yo no estaba hecha para eso. Entre los paliduchos, el hecho de que un miembro de la Guardia me hubiera ofrecido su casa, su protección, era algo así como un sueño. Así que me había convertido en el centro ya no de su rabia, sino de su envidia. Pero de esa que hace que te sonrían y te deje







