55. Dos...
Capítulo 55. Dos alimañas descubiertas.
El pasillo del primer piso de la residencia Villagarcía, que estaba destinado al personal de servicio era el menos frecuentado por los jefes, y ahora se sentía inusualmente frío.
Los pasos de Victoria, firmes sobre la alfombra desgastada de esa sección, resonaban con una cadencia metódica. Llevaba aún el traje de sastre con el que había firmado la ruina de los Sinclair esa misma mañana... una armadura de hilos finos que contrastaba con la austeridad de la