No habían estado juntos mucho tiempo, después de comer algunos postres y de asegurarle que le contaría todo, salió de nuevo. A su puerta seguía la misma seguridad y Abdul. Ella empezó a sentirse intranquila. Sobre todo, cuando recibió un mensaje de él diciéndole que se preparara para viajar. Mandó hacer su equipaje y llamó a sus primas para que probaran los postres y ella se quitara de paso la tensión, al menos un poco.
No hay pista de Fátima. –dijo Azima con cara de preocupación. Era la que so