Christian no sabía que él apartamento de su novia estaba pronto a convertirse en un lugar perfectamente habitable. Él sabía que cuando ella estuviese viviendo allí sería el momento en que dejaran solo de besarse y pasaran al siguiente nivel, algo por lo que había esperado meses.
Audrey había entrado a la oficina de Afrodita sin tocar. Ella siempre se veía feliz, mientras que la arquitecta, todo lo opuesto.
-Si logro acabar algunos pendientes temprano, podré colocar los últimos detalles en tu c