Cada sonrisa tiene una historia y cada lágrima un recuerdo; Fernando pensaba en aquello sentado mientras veía al profesor hablar, su cuerpo estaba en aquel lugar, pero su mente recordaba los innumerables recuerdos, las sensaciones, los olores y el ambiente de todos los años vividos junto a la persona que era dueña que su roto corazón, aunque ahora ya la había perdido.
Pensaba que ya no tenía nada que hacer en ese lugar, el sólo pensar que se iba a encontrar con ella y no poder soportar su mirad