Mundo ficciónIniciar sesiónEl hombre del yate le dio el paso y Alan subió rápidamente, Irene que seguía llorando a mitad del camino, hizo todo lo posible por detenerse antes de que Estefanía despertara, con la vista hacia el mar, sus ojos estaban muy rojos e hinchados.
Estefanía se despertó y, en cuanto la vio, rápidamente se bajó de los brazos de Alan y corrió hacia ella.
—¡Mami! ¿Qué sucedió? ¿Alguien te lastimó?
Irene al verla como siempre sonrió y
(Récenle a los dioses porque no nos censuren xC)







