Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente, Arturo muy emocionado, presentó nuevamente a Irene.
— Bueno, como ya saben y la conocen, mi preciada perla, ahora es oficial y legalmente parte de mi familia y la empresa.
La abrazó y le dio un beso en la frente con mucho cariño. La mayoría emocionados se sintieron muy felices por ella, salvo unos pocos.
Alguien, con un sabor agrio en la boca, sonrió y aplaudió sin mucho ánimo. No importaba cuanto tratara de superarlo ella era como una obra de arte qu







