No amaba a Dereck… pero la locura del momento me hizo arrojarme a tener que hacer cosas que no quiero.
Aquí estamos tú y yo en una noche cualquiera de un día cualquiera como si el tiempo nunca se hubiese ido, como si la magia no hubiese desaparecido; el tiempo nunca se paró y por eso nuestros corazones se aceleran, nuestras miradas se funden en una, estamos atrapados…, atrapados sin poder escapar, prisioneros de nuestra sed de amar, de nuestra sed de follar.
No hay nada capaz de calmar nuestras