Pocos días... no quiero que se termine
Gabriel
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La cena pasa entre risas y conocimientos. La chica de Deva es muy divertida y curiosa. Ella nos elogia por ser tan jóvenes y nosotros solo le seguimos la corriente. Vale estar vivo para no perderse estas cosas.
Deva le dio el regalo que hizo y ella lloró de la emoción. Entre toda alegría no evito pensar en que Deva estará devastada en cuanto sepa la verdad. Mañana le voy a decir.
Hoy la casa quedará para ellas solas, por lo tanto, dejaremos que disfruten. Nosotros saldremos a pase