Mundo de ficçãoIniciar sessãoAún podía escuchar el jolgorio de los invitados, allí, en el pasillo que conducía a las habitaciones. No a sus antiguas habitaciones ubicadas en el ala oeste, sino a las nuevas, a aquellas que habían sido especialmente acondicionadas para su noche de bodas.
—No tengas miedo — dijo Evelyn, la chica castigada con una horrible mancha en el rostro.
Sascha se limitó a mirarla. Esperaba que su expresión fuera serena, pero la







