Mundo ficciónIniciar sesiónLillian metió su cabello detrás de su oreja.
—Entonces lo siento, tu disculpa no es aceptada—, anunció y trató de caminar junto a él. Shane agarró su antebrazo y la devolvió.—¿No me escuchaste? No te irás de aquí, no si no respondes mis preguntas antes.—Como te lo dije, puedes arrastrar a un caballo a un río, pero no puedes obligarle a beber—. Shane suspiró.—¿Por qué querías enviar a Shana a Georgia?—Porque soy su madre y la madre protegen a sus hijos.—Yo soy su padre,






