La atmosfera del viñedo era de júbilo, Luca vivía una mezcla de emociones y alegría que llenaba cada rincón de su ser. La noticia que había recibido del doctor le daba una buena razón para sonreír.
Pronto se convertiría en padre, algo que había anhelado desde que tuvo a Anastasia en sus brazos, ella era la mujer indicada para llevar a su hijo, y la única que tendría la fortuna de ser la madre de sus hijos.
Después de despedir al doctor, ordeno que abrieran botellas de vino y brindaran todos