El aire vuele a sangre, los gemidos de dolor y sufrimiento llenan la habitación, no sabe cuantas horas llevaba dentro del sótano, pero nadie lo iba a sacar de ahí hasta ese pedazo de mierda hablará.
Se toma un respiró para tomar una copa de su mejor vino.
—Creo que no va hablar, este hombre ha sido entrenado —escucha a Tony hablar, Luca sonríe de lado.
—Yo lo haré hablar —afirma sin apartar la vista del destrozado cuerpo del hombre —hasta la última persona involucrada en la muerte de mi coli