JENNA
Abrí los ojos y me encontré en un entorno totalmente desconocido.
No era mi habitación.
Lo último que recordaba era estar en el coche con Logan.
¿Cómo había llegado allí?
Mi cerebro, aún confuso por el sueño y la extraña y lujosa suavidad de unas sábanas que no eran mías, no encajaba.
¿Dónde estaba?
Tenía un brazo pesadamente apoyado sobre mi estómago, apretado de una manera que no me dolía, sino que me mantenía quieta.
Intenté girarme para ver quién era esa persona, pero la mano sobre mi