77. EL PELIGRO EN FORMA DE MUJER.
POV. NARRADOR.
— ¿Dónde estás?
— No te pienso decir.
— Sabes que puedo encontrarte con solo chasquear mis dedos.
— Quiero ver que intentes eso.
— No necesito intentarlo, solo necesito ordenarlo.
— Padre — dijo la hermosa y exótica mujer de labios gruesos, ojos verdes como el jade, piel tersa y llena de pecas —, ya no soy una niña, no me puedes mantener encerrada en ese castillo que construiste para mí.
— No construí ese castillo para tí, lo construí para mantenerte alejada de las personas a las