70. SANGRE.
POV. NARRADOR.
Las manos que estaban a lado y lado de su cuerpo goteaban ese espeso líquido carmesí, apretó los puños dejándolos casi blancos, pero no se veía porque la sangre era mucho.
Se podía oler en el lugar la muerte. Y como era de esperarse no había ni una pizca de arrepentimiento en los oscuros y malévolos ojos de ese hombre.
— Lo siento, después de todo era tú…
—Yo no lo lamento, él se lo buscó.
El hombre reía mientras caminaba hacia afuera del enorme hangar, sus pasos dejaban una