CAPITULO 37
La cara de Amelia lo decía todo, el miedo se metió dentro de su pecho y dentro de su corazón, Rodrigo estaba muerto, el hombre que amaba con locura, ese que la lleno de amor desde el primer momento que le regreso la oportunidad de ser feliz después de una vida de dolor, el padre del bebé que estaba esperando estaba muerto.
La mujer se desmayó en los brazos de Francisco, el la cargo hasta la habitación y colocó un poco de alcohol en su nariz para que recuperará el sentido.
—¿Fue una