Mundo ficciónIniciar sesiónAnya
3 horas después
Todos se encuentran trabajando, rastreando a sus familiares, siendo trasladados a las sedes seguras.
Veo entrar a quien menos imagine en mi vida en esta sede y menos sin supervisión.
—¡Dios!—grita Tabata corriendo, abrazando a quien entra y veo como Max rueda los ojos y bufa.
—No soy Dios, pero soy un Dios en la cama, ¿quieres comprobarlo?&m







