Capítulo 62

Anya

3 horas después

Todos se encuentran trabajando, rastreando a sus familiares, siendo trasladados a las sedes seguras.

Veo entrar a quien menos imagine en mi vida en esta sede y menos sin supervisión.

—¡Dios!—grita Tabata corriendo, abrazando a quien entra y veo como Max rueda los ojos y bufa.

—No soy Dios, pero soy un Dios en la cama, ¿quieres comprobarlo?&m

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