Mundo ficciónIniciar sesiónEinar.
Verla escupirle a Morris me lleno de orgullo, escucharla gritarle que es un puto enfermo también, pero ver qué la tiraba al piso dispuesto a violarla me detonó.
Escuchar como la ofrecía a los otros y lloraba pidiendo que pararan hizo que sintiera un estúpido nudo en la garganta.
Pasó hace unas horas, p







