Mundo de ficçãoIniciar sessãoJuan Miguel, no lo negó. Aceptó con la cara muy fresca el hecho de haberla engañado con su sobrina. Ese día recogió las cosas que tenía en aquella humilde casa y le aseguró que se mudaría con Inés, pero aseguró que seguiría viniendo, en consecuencia que se comportara como lo que era; una señora casada.
Le indignó el hecho de que le recordara constantemente que era casada, cuando era precisamente él quien parecía olvidar su estado civil. No le dolía en lo más mínimo q







