Compraron un helado y llegaron hasta un parque cerca, después de deambular un tiempo, Cristina sacó su teléfono para pedir un taxi de aplicación y le comentó a Karl que no tardaría mucho, ella seguía la ubicación del taxi en el mapa cuando una camioneta se estaciono frente a ellos. No hubo tiempo de reaccionar, unos hombres los metieron dentro y condujeron lejos de ahí.
Cristina gritó y no pudo hacer nada. Karl forcejeo con los tipos hasta que escuchó una voz. “Quédate quieto muchacho”. Karl le