Mundo ficciónIniciar sesiónEvelin lo conocía de toda la vida y por eso le decía esas palabras, para movilizar ese sentimiento protector en Oliver y que corriera a los brazos de Darío.
—¿Está asustado? —preguntó Oliver, ahora preocupado. —Sí, me mandó para saber por qué no salías de tu habitación —contestó Evelin con seriedad—. Todos te están esperando. Ven, toma mi brazo






