Después que Rouss había firmado, el abogado también agregó su firma entregándoselos.
–Oficialmente eres la dueña de todo, estos títulos de propiedad son tuyos, máximo en una hora, recibiera el deposito– le dijo Ethan mirándola con una mirada suave y ojos cálidos como si estuviera viendo a su nieta. Asiendo que el cuerpo de Rouss se colocara rígido ante su mirada sin saber como reaccionar, tenia años sin recibir este tipo de mirada.
El señor Morris se levanto tomando su maletín para marcharse