Cap:28. Mi hombre.
--¡Imposible!—gritó Janet saltado de su silla atrayendo la atención de Daniel y Matheus.
Al ver que no era nada, Daniel volvió a concentrarse en terminar su trabajo en la computadora. Mientras que Matheus volvió la mirada a los documentos que estaba leyendo.
Janet se volvió a sentarse avergonzada mientras le susurraba a Rouss. –No digas tonterías—mascullo con la mandíbula tensa.
--Solo era un comentario, no te alteres—respondió Rouss despreocupadamente cerrando los ojos.
Janet hizo un pucher